Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, dijo que la crisis energética vinculada al conflicto en Oriente Medio es la amenaza más inmediata para la economía europea. Añadió que está presionando los precios y también el crecimiento, mientras el BCE mantiene la estabilidad de precios como prioridad.
Lagarde explicó que Europa ha descansado durante mucho tiempo en tres pilares: energía barata, en particular procedente de Rusia, el gran mercado chino para sus exportaciones y el paraguas de seguridad de Estados Unidos. Según dijo, esos tres pilares están siendo sacudidos hoy.
Sobre la política monetaria, dijo que un banco central no puede reabrir el estrecho de Ormuz ni crear nuevas reservas de petróleo o gas. Su tarea, señaló, es evitar que un choque de oferta —en este caso la caída de la oferta y el aumento del coste de la energía— se transmita de forma duradera a la economía y empuje al alza la inflación.
También habló de Francia y dijo que el crecimiento previsto es del 0,9% en la zona euro este año, frente al 0,5% en Francia. Añadió que la deuda francesa, cercana al 120% del PIB, es un asunto serio si no va camino de quedar bajo control.
Lagarde sostuvo además que Francia necesita una senda creíble, un compromiso compartido y reformas para recuperar la confianza. Citó la simplificación del marco administrativo y regulatorio, la continuación de las reformas del mercado laboral, abordar las pensiones y profundizar la unión de mercados de capitales en Europa.
Highlights
- Lagarde señaló la estabilidad de precios como prioridad del BCE.
- Afirmó que la crisis energética está pesando sobre los precios y el crecimiento.
- Dijo que Europa ve sacudidos sus pilares de energía barata, mercado chino y paraguas de seguridad estadounidense.



